Latigazo Cervical y Lesiones de Cuello
El latigazo cervical ocurre cuando el cuello se sacude violentamente hacia adelante y hacia atrás. Los conductores y pasajeros suelen experimentarlo durante accidentes por colisión trasera. El latigazo cervical puede dejar a las víctimas con dolor, rigidez, dolores de cabeza, mareos e incluso dificultades cognitivas. Velocidades tan bajas como 15 millas por hora pueden causar latigazo cervical, con o sin cinturón de seguridad. Los accidentes automovilísticos también pueden provocar lesiones graves de disco y dislocación cervical.
Lesiones de la Médula Espinal
El impacto de un choque en el cuerpo puede causar discapacidad a largo plazo debido a lesiones de la médula espinal. Estas lesiones implican daño a cualquier parte de la médula espinal o a los nervios ubicados al final del canal espinal. Este tipo de lesión suele causar cambios permanentes en la fuerza, la sensibilidad y otras funciones corporales por debajo del lugar de la lesión. También puede limitar la capacidad de mover o controlar las extremidades.
Lesiones de Espalda
Las lesiones de espalda son un resultado común de los accidentes automovilísticos, y el dolor y la discapacidad derivados de una lesión de espalda grave pueden ser serios y duraderos. Las lesiones de espalda pueden tardar en manifestarse después de un accidente. Estas lesiones pueden ser difíciles de tratar y pueden requerir atención y rehabilitación a largo plazo para el manejo del dolor.
Cortes, Raspones y Moretones
Durante un accidente automovilístico, pueden ocurrir cortes, raspones y moretones cuando objetos sueltos o vidrios rotos vuelan por el interior del vehículo y golpean el cuerpo. En casos severos, los cortes profundos pueden requerir puntos de sutura. Las bolsas de aire y los cinturones de seguridad también suelen causar moretones considerables. Las víctimas de accidentes automovilísticos también pueden sufrir abrasiones por fricción (conocidas como «road rash»), causadas al ser arrastradas o deslizarse sobre el pavimento o el concreto.
Lesiones de Tejidos Blandos
Muchas víctimas de accidentes automovilísticos sufren esguinces, torceduras y desgarros en tejidos blandos como músculos, tendones y ligamentos. Aunque estas lesiones pueden parecer menores, pueden generar síntomas dolorosos y duraderos, y pueden requerir rehabilitación y tratamiento de por vida.
Quemaduras
Si un vehículo se incendia después de un choque, o si la piel entra en contacto con líquidos calientes, superficies calientes, vapor o químicos, los ocupantes del vehículo pueden sufrir quemaduras. Las quemaduras muy graves pueden requerir cirugía e injertos de piel. Estas lesiones pueden ser extremadamente dolorosas y, en algunos casos, desfigurantes, requiriendo múltiples tratamientos reconstructivos.