¿Qué causa los accidentes por resbalones y caídas?
Las causas más frecuentes involucran condiciones inseguras en las superficies o factores ambientales que los propietarios o administradores de la propiedad no corrigen. Entre los peligros más comunes se encuentran:
- Superficies mojadas o resbaladizas: Derrames, pisos recién trapeados, lluvia, grasa o hielo sin señales de advertencia o sin haber sido limpiados.
- Pisos irregulares o dañados: Aceras agrietadas, tablas sueltas, alfombras abultadas, tapetes sin asegurar, baches o escaleras rotas.
- Iluminación deficiente: Áreas con poca luz donde es difícil detectar los peligros.
- Obstáculos o riesgos de tropiezo: Cables expuestos, desorden, pasamanos faltantes o escombros.
- Otros factores: Mantenimiento inadecuado, acumulación de nieve o hielo, o pisos recientemente encerados.
Las estadísticas muestran la magnitud del problema: Los resbalones, tropiezos y caídas representan más de un millón de visitas anuales a salas de emergencia en Estados Unidos, lo que equivale aproximadamente al 12 % de las visitas hospitalarias relacionadas con caídas. También son una de las principales causas de lesiones cerebrales traumáticas y contribuyen a cientos de miles de lesiones laborales cada año. En general, las caídas constituyen la segunda causa principal de muertes por lesiones accidentales.
Fundamento legal: Responsabilidad de las instalaciones y negligencia
Las reclamaciones por resbalones y caídas se basan en demostrar que el propietario de la propiedad (o quien la ocupa, como un administrador de un negocio) actuó con negligencia. Por lo general, los propietarios tienen el deber legal de mantener sus instalaciones en condiciones razonablemente seguras para los visitantes autorizados. El nivel de esa obligación puede variar según la condición del visitante:
- Invitados (invitees), como clientes o consumidores: Reciben el mayor nivel de protección. El propietario debe inspeccionar la propiedad y reparar o advertir sobre cualquier peligro.
- Licenciatarios (licensees), como invitados sociales: El propietario tiene la obligación de advertir sobre peligros conocidos.
- Intrusos (trespassers): Generalmente cuentan con una protección limitada, aunque algunos estados imponen ciertos deberes respecto a intrusos conocidos o cuando existen condiciones especialmente peligrosas.
Para ganar un caso, la persona lesionada generalmente debe demostrar cuatro elementos fundamentales de la negligencia:
- Deber de cuidado: El demandado tenía la obligación legal de mantener condiciones seguras.
- Incumplimiento del deber: El demandado no actuó de manera razonable (por ejemplo, sabía o debía haber sabido del peligro y no lo reparó, no advirtió sobre él o no realizó inspecciones adecuadas).
- Relación causal: Ese incumplimiento provocó directamente la caída y las lesiones.
- Daños: El demandante sufrió perjuicios reales, como gastos médicos, pérdida de ingresos, dolor y sufrimiento, entre otros.
El concepto de «conocimiento del peligro» suele ser determinante. El propietario debe haber tenido conocimiento real (sabía del peligro) o conocimiento presunto (el peligro existía el tiempo suficiente como para que una inspección razonable lo hubiera detectado). Si el propio propietario creó la condición peligrosa (por ejemplo, derramó un líquido), normalmente no es necesario demostrar dicho conocimiento.