Los litigios relacionados con la malla transvaginal (también conocida como malla pélvica o cabestrillo vaginal) representan una de las acciones colectivas por responsabilidad civil (mass tort) más grandes en la historia de los Estados Unidos. Involucran reclamaciones de decenas de miles de mujeres que sufrieron lesiones graves, y con frecuencia permanentes, debido a implantes de malla sintética de polipropileno utilizados para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo (SUI) y el prolapso de órganos pélvicos (POP). Estos dispositivos estaban destinados a brindar soporte a los tejidos pélvicos debilitados, pero con frecuencia provocaron complicaciones debilitantes, dando lugar a acuerdos y veredictos millonarios en contra de importantes fabricantes.